El punto ciego del corazón es un libro que no viene a enseñar nada, pero lo cuestiona todo. Está escrito desde un lugar incómodo y profundamente humano: ese espacio donde la ternura convive con el cansancio, donde el amor no siempre salva y donde la esperanza -cuando aparece- lo hace sin maquillaje.Dividido en cuatro capítulos, el libro atraviesa las emociones más crudas del afecto, la pérdida, la identidad, el desencanto y el coraje de seguir adelante cuando ya no queda nada brillante a lo que aferrarse. Aquí no hay moralejas ni fórmulas. Solo textos que sangran, que sostienen, que incomodan, que abrazan sin prometer consuelo.Con una voz propia, honesta y sin filtros, cada página es un espejo astillado donde el lector puede encontrarse, reconocerse o simplemente acompañarse. Porque todos, en algún momento, habitamos ese punto ciego: ese lugar del corazón que no vemos, pero que duele, empuja y transforma.Este libro no busca ser bonito. Busca ser verdad. Y a veces, eso es más que suficiente.