“Los autores de estas páginas, cónyuges y padres de familia, son
unos amigos muy queridos que el Señor puso en mi camino sacerdotal y a
los que he ofrecido, con afecto, la ayuda de mi oración y de mi
ministerio. Cuando me contaron su deseo de hacer pública su dolorosa
experiencia, con el fin de ayudar caritativamente a otros hermanos,
animé y bendije su intención. Y he aquí el precioso resultado de la
iniciativa. No necesito asegurarle al lector que cuanto está descrito en
estas páginas corresponde plenamente a una realidad de la que el
suscrito ha sido y sigue siendo testigo. Me permito luego presentar una
humilde petición a quienes hayan de fijar su mirada en estas páginas:
eleven cada día a Dios fervorosas plegarias por todos aquellos que estén
sufriendo en el cuerpo y en el espíritu, especialmente por quienes son
objeto de vejaciones por parte del maligno y sus emisarios. Estamos
convencidos, con Juan Pablo II, de que el mal no tendrá la última
palabra”. – De la Presentación del Monseñor Andrea Gemma. Con
entrevistas a los exorcistas Andrea Gemma y Gabriele Amorth.