Estatua Dogon de Malí. Pieza antigua de más de 50 años.
Los Dogon son un pueblo de Mali, África occidental. Su población total en Mali se estima en 700.000 personas. Ocupan la región, llamada País Dogon, que se extiende desde el acantilado de Bandiagara hasta el suroeste del recodo del Níger. Algunos Dogon están asentados en el norte de Burkina Faso, otros en Costa de Marfil.
Los Dogon son sobre todo agricultores (principalmente mijo) y herreros. Son famosos por su cosmogonía y sus esculturas. La lengua hablada por los Dogon es el Dogon que reúne varios dialectos. También existe un lenguaje secreto, sigi so, un lenguaje reservado a la sociedad de las máscaras. Los Dogon están vinculados a la etnia Bozo a través de un parentesco jocoso (llamado sinankunya en Mali). Los dogones y los bozos se burlan unos de otros, pero, al mismo tiempo, se deben ayuda mutua.
En Malí, los Dogon son herederos de una tradición artística étnica excepcional: cada obra de arte da testimonio a la vez de la intimidad de las familias (las obras no están destinadas a ser vistas sino, por el contrario, guardadas en la oscuridad de las casas, como en el santuario) y de la representación de una cosmogonía única que estructura la vida cotidiana como el ritmo y los rituales de las ceremonias sociales o iniciáticas.
Cosmogonía y organización social.
Dogon o Hebbe significa literalmente "pagano"; o el que se niega a integrarse al Islam.
Los Dogon adoran al dios Amma. Amma según su cosmogonía tenía la apariencia de un huevo.
Las estatuas Dogon siempre presentan cabezas ovoides que representan a este dios del cielo.
Amma está asociada con ocho antepasados, que representan la jerarquía de una sociedad construida sobre un modelo patriarcal.
Estos ocho ancestros corresponden a una profesión y colores específicos:
Herrero y alfarero – rojo y azul
Granjero – blanco y verde
Escultor - naranja
Bailarina – blanca
Comerciante – negro
El maestro del habla/tejido – Verde.
Máscaras y estatuas Dogon
Asociadas al culto a los antepasados, las máscaras Dogon realizadas en memoria de los difuntos -máscara Sirige, máscara Kanaga- suelen ir acompañadas de máscaras zoomorfas cuya función es proteger a los vivos recuperando la fuerza vital de los seres o animales desaparecidos. A diferencia de las estatuas, estas máscaras son esculpidas por no especialistas.
La escultura de las estatuas pertenece al herrero que ejecuta obras en público cuya calidad depende de la riqueza de quien realiza el encargo.